Casi siempre me pasa lo mismo, no conozco de nada a las parejas que me contratan pero gracias a la sesión de preboda terminamos siendo amigos y al final esa amistad y esa confianza que cogemos hace que en la boda yo ya no sea "el fotógrafo", sino que soy Albert, y eso me permite capturar los momentos de la forma más natural y espontánea posible.
Así nos contaba
Albert Pamies parte de su trabajo reconociendo la importancia de la preboda como un previo para conocer a la pareja y que todo sea más fresco y espontáneo.
Albert aunque es de Tarragona lleva 10 años viviendo en Antequera (Málaga) y cubre bodas en toda España. En su trabajo huye de los posados, intenta que los puntos de vista de sus fotografías sean originales y creativos, sin olvidarse de la intención principal: transmitir sentimientos.
En esta ocasión Jose Carlos y Belén tenían claro que querían una sesión con un estilo vintage, donde los detalles marcaran la diferencia y que parecieran fotos de otra época en un entorno idílico cerca de Granada. Los propios novios se encargaron de preparar todos los detalles como la bicicleta antigua, los pastelitos, pizarras, flores, etc. y Albert aportó la máquina de escribir antigua, el teléfono, el sillón de mimbre y algunas cosas más. Resultado: una sesión inolvidable con un tercer protagonista muy simpático.
Para ver el reportaje completo y saber más sobre el trabajo de Albert Pamies podéis visitar su
blog o su
web.